Y ahora caigo, en el fabuloso abismo,
en el de las enredaderas mortales,
digo yo, que fácil;
digo yo, muero al instante.
Y mi mente solo procesa una idea;
que esta semilla se marchite,
antes de que imprudente germine,
para solo clavarme aquellas,
egoístas espinas en mi corazón.
y,
me derrito
una y dos
veces.
Sin siquiera un inconsciente roce,
sin siquiera impregnada de tu aroma,
en mi -por tu culpa- desdichada piel,
que ahora está deseosa de escapar,
de este deshausiado cuerpo,
lleno de no-amor, o no amor?.
Y arde pensar que estás tan en mi mente;
como yo no lo estoy en la tuya,
y
me
des tru yo
Indiferente y frío, te no-veo
no-pasando por mi -desde ahora- no-vida
y yo muda -tratando- sintiendo,
que las lagunas si llegan al quieto mar.
Sal de mi mente, te lo imploro
solo me resta
seguir
o
retroceder
Tratando de que tu imagen sea solo,
un ínfimo recuerdo,
en mi congelador de sentimientos.